Esto fue lo que soñé:
El lugar era una ciudad en el Oriente Medio y la noche empezaba a caer. No eramos árabes, eramos Turcos o Palestinos, pero no eramos árabes. Eramos 6 y eramos caballeros encargados de defender al Rey de nuestra ciudad.El líder de nuestra Orden nos llevo a beber esa noche, para ahogar nuestro sufrimiento. El reino estaba por caer y nosotros como defensores del Rey no podíamos hacer nada al respecto.
Ni el líder de la Orden, ni yo bebimos, pero los otros 4 si. Cuando ya estaban ebrios el Líder saco el Libro de Contumacia, el cual tiene escrito el nombre de todos los caballeros de la Orden con la fecha que ingresaron, escrito por la letra del caballero mismo. También incluía el obituario de todos los caballeros que murieron como parte de la Orden, escrito por la mano de alguno de sus compañeros que le sobrevivieron. (Todo esto lo entendía yo en el sueño y nadie lo explico. Cuando vi el libro el "yo' del sueño entendió lo que era.)
Nuestro líder, fingiendo que estaba ebrio dijo que nadie escribiría su obituario y abriendo el libro escribió la fecha y un pomposo obituario de él mismo. Los otros 4 se rieron y no queriendo quedarse atrás tomaron turnos y escribieron sus propios obituarios. Cada cual con su propio puño y letra. Yo fui el ultimo en llenar mi obituario, aunque no estaba ebrio y sabia la verdadera razón de nuestro Líder para hacer aquel acto.
Una vez oficializadas nuestras muertes (eso es lo que pensé en el sueño mientras escribía mi obituario) nuestro Líder explico a los otros 4 como se podía salvar al Reino. La única forma era entregar a nuestros enemigo el cuerpo del Rey que juramos proteger. Los 4 se indignaron y reclamaron como podía decir tal cosa cuando todos juraron e hicieron votos de proteger al Rey con sus vidas. A esto el Líder contesto que los muertos no los ataba ningún voto o juramento y el Libro de Constancias hacia fe de la muerte de cada uno de ellos. Los 4 reclamaron por su honor, por el engaño, por la traición y hubieron llegado a las armas si yo no fue porque yo dije: "¿Que es la vida de un hombre comparada con un Reino?"
Los 4 se fueron. No nos ayudaron, pero no hicieron nada por detenernos. (Que paso después, no recuerdo. Lo que paso entremedio lo perdí al despertar. Recuerdo que el líder quedo en hacer salir al Rey del palacio y a mi me tocaría matarlo).
En la madrugada, me escondía en las sombras de la ciudad vacía cuando escuche caballos. Vi al Rey y una de sus damas. El Rey nunca salia sin sus caballero y no se como, pero el Líder lo convenció a que lo hiciera. Note que ambos estaban armados. Sobre todo note que el Rey llevaba consiguió su saco con lanzas. Lanzas de 2 pies de largo y aunque no veía sus puntas sabia que eran de piedra. También sabia que el Rey podría darle a un blanco inmóvil aun si galopaba en su caballo. Así que decidí actuar contra la dama. La razón para esto era dual: (intervengo para decir que esta información era intuitiva en el sueño pero la comparto para explicar mis decisiones en el mismo) La dama, aunque armada, no era una amenaza y una vez yo tuviera un caballo no seria blanco fácil para el Rey.
Cuando pasaron cerca de mi escondite salte y desmonte a la dama. El rey al ver esto dio mas urgencia a su huida. El corría su caballo por la calle de la ciudad y aunque era un gran jinete y su peso era menor que el mio (esa información era importante para mi en el sueño ya que significaba que su caballo se cansaría después que el mio) yo conocía mejor la ciudad y el aun no había logrado superarme como jinete.
En un punto de la persecución saque mi espada y el al ver esto comienza a lanzarme lanzas cada vez que tenia la oportunidad. En un momento me distraje y pensé como podría usar a mi favor el hecho que él me atacaba pero velaba no darle a mi caballo. Esa distracción causo que el Rey diera en su marca y una de sus lanzas me alcanzo donde el costado conoce la cadera.
Guarde mi espada y el perseguidor se volvió el perseguido. Mientras huía del Rey luchaba por sacar la lanza con la que me había herido. Eventualmente rompí la lanza aunque la punta se quedo dentro de mi cuerpo.
Fue entonces cuando decidí acaba con esa "farsa" (así pensé de la situación en el sueño). Di vueltas, saque una vez más mi espada y corrí mi caballo en dirección al Rey. Él se quedo donde estaba y comienza a tirarme con sus lanzas. Yo lograba esquivarlo pero sabia que mientras mas me acercara al Rey mas difícil se me haría continuar esquivándolo. Se que el Rey pensó que yo trataría de acercarme y de cortarlo con mi espada. Que buscaría una muerte gloriosa a manos de un rey.
Pero no hice eso. Cuando el Rey se disponía a tirar la lanza mortal yo le tire mi espada. No con la intención de darle si no con la intención de hacerlo falla y darme mas tiempo. Tire, el fallo y yo llegue lo suficientemente cerca para brincar de mi caballo a agarrarlo y sacarlo del de él.
Caímos violentamente al piso y forcejeamos. Aunque el Rey era ágil y fuerte para su edad no logro escapar y mi peso lo sobrecogió.
Ahí estaba yo, con mi peso encima del Rey. Una mano aguantando su cuello y la otra trataba de alcanzar una de sus lanzar. Cuando al fin tuve la lanza en mis manos el Rey dejo de luchar. Me miro directamente a los ojos, y note como los suyos estaban rojos y pensé que sin lugar a duda estaban así por tanto llorar. Vi como en esos ojos no había coraje, ni odio, ni miedo. Solo un cansancio y resinación que, según pensé, no era justo que existieran en un niño de 12 años.
Entonces justo cuando fui a clavar su lanza en su pecho me di cuenta que aunque era capaz de matar un rey (y en el sueño sabia que ya había matado otro rey, enemigo de mi Rey cuando aun era un bebé) no era capaz de matar a mi hermano. Al pensar esto un gran peso callo en mi corazón y solté la lanza y comienza a llorar. Mi hermano, el cual también es mi Rey, y el cual yo pensaba matar hace un par de segundos atrás lloro conmigo y me consoló.
Ese fue mi sueño
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